lunes, 13 de mayo de 2013

OBEDIENCIA EN PERROS


                       OBEDIENCIA EN PERROS

Una de las consultas que más se repite es cómo enseñar al perro a acudir a la llamada y qué hacer en caso de que no nos obedezca a la primera. Para lo primero, debemos empezar a practicar en entornos tranquilos (por ejemplo en casa) donde las distracciones sean mínimas. Si empezamos trabajando la llamada en el parque donde hay muchos estímulos, es más que probable que nuestro perro encuentre interesante todo menos a nosotros.
Elige una palabra (ven o aquí, suelen gustar mucho) y úsala siempre que le llames. La forma correcta es “Lolo aquí”. Informa siempre a tu perro de lo que esperas de él. En caso contrario, lo despistarás y no querrá participar del juego.
La llamada ha de ser alegre pues buscamos la curiosidad natural del animal y, si nos mostramos felices, el perro estará deseando venir a ver qué ocurre. Llámalo una vez y espera. Nos solemos impacientar en cuanto no acude inmediatamente. Cuenta hasta 10 antes de volver a llamarlo. En estos casos, es bueno acompañarse del lenguaje gestual pues los perros son mucho más visuales que nosotros. No pasa nada por agacharnos o movernos, animando al perro, cuando estamos empezando, para hacer aún más atractiva la actividad.
Durante el paseo, llámalo muchas veces y prémialo cada vez que acuda. Cógele del collar de vez en cuando y vuelve a liberarlo inmediatamente para que siga jugando. Si solo lo llamamos cuando nos volvemos a casa, enseguida aprenderá que nuestra llamada significa fin de la diversión y cada vez remoloneará más ante nuestras demandas. Si cada vez que regresa a nuestro lado, dejamos que pase de largo sin que exista contacto físico, será difícil agarrarlo en caso necesario pues habrá aprendido a zafarse y lo considerará un juego más.
Cuando salimos a la calle las primeras veces con nuestro perro, os recomendaría no soltarlo hasta estar seguros de su respuesta. Existen unas correas estupendas de 10 y 20 metros para practicar la llamada que proporcionan distancia al perro y seguridad al propietario.
Si cuando estamos practicando en un lugar donde el animal puede ir suelto sin peligro, el perro se despista ante cualquier estímulo y hace caso omiso a nuestras llamadas, no nos enfademos con él ni con la situación, pues nuestro tono de voz le resultará agresivo y el perro aún tardará más en volver a nuestro lado. Lo mejor es movernos en dirección contraria a donde está nuestro perro para provocar la respuesta natural de seguirnos. Si lo perseguimos nosotros, estaremos jugando al “corre que te pillo”, un juego que le encanta a nuestro perro pero que, a nosotros, no nos interesa en absoluto en esos momentos.
Aunque tarde en volver, siempre que regresa a nuestro lado debemos recompensarlo. Si lo hace pronto, podemos premiar con una chuche o un juguete. Si se retrasa más, una caricia o una palabra amable bastarán. Y sobre todo, nunca enfadarnos o regañarlo por volver tarde porque, en ese caso, estaremos preparando el camino para que la próxima vez aún demore más la vuelta. Cuando nos alteramos, el perro viene de forma lenta, olisqueando, agachado y mirando hacia otro lado. Quiere calmarnos y debemos saber interpretar su leguaje. Si hacemos caso omiso a sus señales, provocaremos que se rompa la comunicación y además nos enfadaremos más sin razón.
Practica mucho, relájate y disfruta con seguridad de la relación con tu perro. Un ratito todos los días, es la clave de éxito.


martes, 7 de mayo de 2013

CONSULTA ANESTESICA



                             Información sobre la anestesia 



 Este documento esta destinado a informar de la anestesia, de sus ventajas y de sus
 riesgos, es el documento que damos al propietario antes de las cirugías como 
información de qué es la anestesia, como se realiza y por qué.

 Rogamos que lo lean atentamente, para dar su consentimiento firmado y proceder 
a la anestesia que más se ajuste al paciente. Podrán a su vez exponer 
cualquier duda sobre este procedimiento al clínico que les atienda.

 ¿Por qué debe ser anestesiado su animal? 
Además de las intervenciones quirúrgicas, hay una serie de procedimientos
 en medicina veterinaria que necesitan de la tranquilización o anestesia general, 
por necesitar una inmovilidad del animal durante un tiempo determinado 
para la realización de un procedimiento, que de otra forma no sería tolerado. 

¿Cómo nos encargamos de que no sufra dolor? 
Se emplean diversos medios para evitar cualquier sufrimiento de su animal: la 
administración de fármacos analgésicos es en la mayoría de los casos 
suficiente, pero en ciertos procedimientos se combina con anestesia loco-regional 
realizada antes de la intervención quirúrgica para asegura un confort óptimo.

 Antes de la anestesia
Es imporante que su animal este en ayunas, en caso de vómito durante la anestesia 
corre riesgo de neumonía por aspiración, que puede  ser mortal. Salvo casos
 particulares, debe haber ayuno de 12 horas. Generalmente no es necesario el 
ayuno de agua. 

Consulta preanestesica 
Toda anestesia o tranquilización que no sea de urgencia necesita una exploración 
previa. La elección del tipo de anestesia se determinará en función del tipo de 
procedimiento, analisis y estado fisiológico del animal. La elección final el 
protocolo anestésico es responsabilidad del Veterinario que practicará la 
anestesia. Esta consulta previa podrá realizarse en el momento del ingreso 
del paciente o antes del procedimiento.

Examenes complementarios: 
Prequirúrgico para la seguridad de su animal se deben realizar un número 
determinado de examenes: electrocardiograma, analisis de sangre, u otras 
pruebas que se consideren necesarias. 

Desarrollo de la anestesia 
La anestesia general balanceada conlleva las siguientes etapas: 
tranquilización para reducir ansiedad, acto seguido se le induce la anestesia general 
 y se mantiene con gas halogenado (isofluorano).
 Al final del procedimiento, se retira la anestesia y se seda para un mejor despertar. 

Posibles riesgos de la anestesia
Todo acto médico conlleva un riesgo, el cual depende tanto del estado de
salud del animal como del proceso médico y/o quirúrgico por el que se produce
 el acto anestésico.  El riesgo se clasifica  del 1 (leve) al 5 (muy elevado).
Algunos animales especialmente nerviosos o agresivos presentan un mayor riesgo. 
La conformación de ciertas razas (bull dog, carlino, etc) puede aumentar el
riesgo anestésico.

Durante el procedimiento
pueden surgir complicaciones imprevisibles, que pueden poner en riesgo la vida del
 animal, por ejemplo: una alergia grave o reacciones adversas a qualquier fármaco
excipiente de estos, paradas cardiacas, hipotensión, sin que por ello exista
negligencia por parte de los clínicos.
La existencia de estos riesgos  debe ser entendida y aceptada por el propietari@.

Postquirúrgico
El animal presentará zonas rasuradas para permitir el acceso limpio a venas.
Por la intubación endotraqueal puede existir tos temporal durante algunos dias.
Si su animal vuelve a casa el mismo dia de la intervención es recomendable mantenerlo
en un sitio en reposo, silencioso y templado, puede comenzar a ingerir agua y
 comida en pequeñas cantidades, que se suspenderán en caso de cualquier anomalía.



jueves, 2 de mayo de 2013





LA ALIMENTACION EN EL GATO




Una dieta saludable y un individuo sano suelen ir de la mano. Los gatos a lo largo de su vida padecen muchas enfermedades, que se pueden mejorar, incluso curar con una dieta adecuada. Las dietas que llevan un incremento de fibra en su ración, son muy útiles para varias enfermedades de los felinos.

El estreñimiento crónico y las bolas de pelo, mejoran cuando se incrementa la cantidad de fibra de la comida, ya que se estimula el peristaltismo intestinal y se atrae agua que hidratan las heces.

La obesidad, que es muy frecuente entre los felinos caseros esterilizados, se trata con dietas restrictivas en calorías, y se les aporta fibra con efecto saciante. Esto unido al ejercicio diario en casa, hace que los animales pierdan peso o al menos no lo ganen, aumentando su esperanza de vida.

Algunos gatos con diarrea, se benefician del uso de dieta con fibra, ya que unido al resto de la medicación que suele poner el veterinario, compactan las heces con mayor facilidad.

¿Y tu?, ¿Cómo alimentas a tu gato?

Deja que te asesoremos sobre la mejor opción




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